martes, 11 de septiembre de 2012

¿Duele? Pues aprieta los dientes y sonríe.

Dibujar su inicial por todos los lados, es como si la tuviera grabada a fuego en mi corazón, como si la tuviera tatuada en cada poro de mi piel. Y es oír su nombre y pensar en él y en su pícara sonrisa. Y es que por mucho tiempo que pase, siempre que me busque, me va a encontrar. Y es idiota, pero me hace sonreír todos los putos días.